miércoles, 16 de abril de 2014

.No eran ángeles colgados de estrellas
lo que mirábamos con ojos de mil novecientos ochenta y dos,
 era el cielo color verde Taiwan,
era un diamante intacto
corazones volando persiguiendo azules.
Era la  Negra Lupe con aquellos pechos  inmensos,
eran doscientos Kilómetros por hora
y un tatuaje con  la palabra luz en la ingle.

Era un coro de mulatas locas aullándole a la luna,

"Oye mi amor,tú no sabes cuanta lluvia cabe en  mis manos,
yo quería ser isla, para no estar sujeta a ningún sitio".
 
Después tu corazón tan rubio,
 de cervezas olvidadas en veranos,
mientras ellas cantaban  coplas sentadas en acantilados
y juraban que vivir era saltar.

Y saltamos,
para vencer las cosas que no tienen luz,
para llenar llorando las cosas pequeñas,
para sentir pasión como un golpe seco,
allá donde pasión hiere
 y de pasión a golpes de piel lleno
Y saltamos para ser astilla antes que estrella,
astilla hecha de sangre y de certeza,
muesca que la vida deja
y no la efímera contemplación
de lo que quizás nunca existiera
y saltamos
al olvido 
todo cuanto he aprendido,
si ha de hacerme tanto daño
lo que guardo en el cajón,
se lo regalo al olvido...

Y saltamos,
para ser tus labios de flor 
                                        carnívora
                                                      indiscreta,
para ser tu piel
                        de delfín
                                           incandescente,
para ser  tu cuerpo de Jane Fonda
y tus tacones con versos de Bob Dylan
y esa forma de decir :
-La selva amazónica,
o la libertad como un manifiesto desordenado
a la revolución.
Y saltamos para ser que crezcas
y quererte con  versos en la lengua,
y quitarte la falda sin fronteras
y encender tu luz de regaliz tierna
 que apagara el neón de las ciudades,
y que hablaras de Cesárea Tinajera
 y que amaras la poesía de Allan Gisberg
quemando manuales de auotoayuda,
 y el amor como un disco que se raya,
 y el amor como un rompecabezas
 y el amor como una selva,
y tu carga infinita de adicciones,
porque la pasión te hará más sabia
y también más vieja.

 Y saltamos
como si nos faltara la tierra...

Al olvido, 
todo cuanto he aprendido, 
si ha de hacerme tanto daño 
lo que guardo en el cajón, 
yo se lo regalo al olvido, 
todos y cada momento 
que hasta hoy llevaba dentro 
no los quiero junto a mí,                                      
                                            se los regalo al olvido

Era el cielo color verde  Taiwan,
era un diamante intacto corazones volando
persiguiendo azules
 Yo quería ser isla para no estar sujeta